@proadopcioneschile: Comenzó como rescatista hace 21 años cuando estaba terminando su práctica de médico veterinario en la comuna La Pintana. Quiso ver la situación donde no existen recursos. Es ahí cuando se dio cuenta la situación país, del abandono, maltrato, abusos, falta de ayudas médicas y particulares hacia los pequeños de cuatro patitas. La realidad donde muchas personas sí desean cuidar a su mascota pero realmente no tienen recursos.

Su misión es hacer del mundo un lugar mejor. Y esa misión la descubrió y sabe que hasta su último respiro estará rescatando abandonados y después sus hijos y después los de ellos, así la cadena de amor seguirá siempre viva, porque, “con esto se nace y no se puede ignorar jamás, lo sientes dentro de ti desde pequeño solo que después de grande le haces caso y sabes que es un llamado especial”.